Me estoy preguntando este caballero tuvo tantos remilgos y tanta precaución cuando llevaba a cabo sus negocios en sus empresas (evidentemente el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales tiene que tener empresas a montones), aprovechando el período de bonanza económica para generar la mayor cantidad de beneficios posibles y estirando de los créditos por encima de sus posibilidades. Además, es curioso que hable de "un millón de puestos de trabajo en juego" cuando posiblemente la primera maniobra que realizó cuando sus empresas comenzaron a ir mal fue precisamente el despido de trabajadores para minimizar gastos (maniobra típica a la que estamos acostumbrados). Y como ahora los bancos, asustados, han cerrado el grifo, negándoles la munición en su guerra particular, Díaz Ferrán propone un "alto el fuego" en la economía de mercado, economía que dice claramente defiende, ha defendido y defenderá, y volver a un keynesianismo de crisis. Porque lo que quiere este caballero no es una línea de créditos ICO, sino que el estado avale las empresas (o sea, que el estado responda con su patrimonio, el patrimonio de los españoles) ante los bancos para que éstos vuelvan a tener líneas de crédito con ellos. O sea, que el estado, contra el cuál siempre ha estado en contra de cualquier intervención, intervenga ahora para responder ante los bancos con el patrimonio que es de todos los españoles.
Es curioso además que utilice como tipo de intervencionismo el estadounidense, un intervencionismo que no sólo va a acabar con las arcas públicas (me gustaría cómo se pagarían los subsidios de desempleo como la medida saliese mal), sino que además es claramente peligroso y que puede desencadenar en una crisis todavía más destructiva que la que estamos sufriendo. Me explico. El paternalismo económico (el estado responde por las empresas) era una norma que existía en Japón a principios de la década de los noventa. Esto provocó que la responsabilidad de las mismas se redujera, convencidas de que "Papá Estado" vendría al rescate en caso de que las cosas fueran mal. Pero cuando la burbuja inmobiliaria de Japón explotó, el estado sencillamente no pudo hacer frente a las tremendas necesidades que habían creado estas empresas y el sistema se colapsó. El resultado es una crisis económica y una deflación que todavía sigue durando (llevan más de quince años de crisis, una de las noticias más sonoras del año pasado fue que los precios de la vivienda subieron). Esta situación puede darse precisamente en EEUU como la situación no se estabilice, porque tampoco las finanzas del país americano están para muchos trotes.
Pero en cualquier caso me parece una falta de respeto total y una forma de chantajismo que no se debería permitir el amenazar con un paro desorbitado y una quiebra tras otra de las empresas para que el estado les pague las deudas. El gobierno ha reaccionado lanzando una serie de créditos a las empresas inmobiliarias para que se dediquen al alquiler. Ya veremos cómo reacciona a esta clase de presiones. Y más cuando el propio Zapatero está continuamente animando al optimismo.
De todas formas, hay un apunte preocupante en esta noticia. Porque cuando un empresario de estas características adopta este tipo de política esto quiere decir que ni él mismo está a salvo del batacazo económico.


2 comentarios (presiona aquí para dejar el tuyo):
Ayer mismo leí que pedía un abaratamiento del despido para afrontar la crisis. Lo mismo es que no pueden despedir tanta gente como les gustaría. Que morro tienen.
Pues ahora resulta que el congreso americano ha rechazado el plan de Bush para reactivar su economía... ¿Se referiría a este tipo de medidas cuando utilizó a los EEUU como ejemplo de intervencionismo de urgencia?
Me parece que se le acaba de agriar su propia hiel.
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