De aquí podría deducirse quizás el hecho de que las políticas de igualdad implementadas por el gobierno estén dando sus frutos sino fuera porque son precisamente los sectores con amplia presencia masculina los que más se están viendo afectados.
Por ahí podemos concluir por tanto que la burbuja inmobiliaria tuvo el efecto perverso de alejar las tasas de paro masculina o femenina. O dicho de otro modo, el crecimiento económico provocado por la burbuja inmobiliaria beneficio más a hombres que a mujeres por ser los primeros los que suelen copar los puestos en la construcción.
Pero lejos de mofarse de los efectos igualitarios de esta crísis, hay que reseñar la importancia de incidir e insistir en las políticas de igualdad para evitar que la próxima expansión economica vuelva a beneficiar exclusivamente a los colectivos con menos dificultades de acceso al mercado laboral.
Y es aquí donde las políticas de discriminación positiva deben entrar en juego. La valía o minusvalía, el sexo o la procedencia de la persona no pueden ser causa de que determinados colectivos queden relegados del mercado laboral y sufran discriminación.
Nadie cuestiona la necesidad por ejemplo de incluir cuotas de obligado cumplimiento para la introducción de personas con minusvalía en cualquier puesto de trabajo. Sin embargo, las discriminaciones a favor de la mujer son a menudo cuestionadas por no tratarse “supuestamente” de una desventaja de nacimiento. Las argumentaciones son múltiples pero se centran esencialmente en el hecho de que una política de igualdad de ser paritaria y no premiar a un colectivo frente a otro.
Sin embargo en el caso de la mujer, a menudo no se tiene en cuenta la labor social reproductora que esta desempeña. Las mujeres son las únicas capaces de albergar a un bebe en su seno durante 9 meses y posteriormente amamantarlos.
Es por ello esencialmente que se deben implementar medidas que favorezcan la contratación de las mujeres y que compensen esa labor social ejercida. Se trata en definitiva que un empresario pueda contratar sin plantearse previamente las ventajas y desventajas de contratar a una persona de un determinado sexo.
Y lo mismo que se habla de igualdad de cuotas habría que hablar de igualdad de rentas percibidas. No es posible que la mujer siga sufriendo a estas alturas discriminación salarial tanto a la hora de ocupar un determinado puesto como en la suma global de las rentas percibidas.
Se dice que las crisis hay que verlas como oportunidades. En este sentido esta crisis puede ser una buena oportunidad para hacer efectiva la igualdad.

11 comentarios (presiona aquí para dejar el tuyo):
"la labor social reproductora"
Ni que fueran ONGs. :D
Yo creo que el tema de la falta de mujeres en la construcción no tiene que ver con la discriminación. Simplemente hay trabajos que las mujeres no eligen. Y los trabajos como la construcción, la fontanería o cualquier ingeniería no atraen a las mujeres. Sólo tienes que darte una vuelta por las facultades de ingeniería para darte cuenta de ello.
Por tanto, si la crisis depende de los sectores, como dicen, entonces quizás haya afectado más a estas áreas.
También puede ser que se dé la ironía de que un empresario prefiera echar antes a un hombre que a una mujer, que gana menos y por la cuál recibe subvenciones y que, además, sería más problemático despedir por ser un grupo social protegido.
Puede que el problema es que las mujeres se las discrimina hasta a la hora de despedirlas.
¿Por qué en las competiciones de atletismo las mujeres compiten por un lado y los hombres por otro?
Somos diferentes y he ahí justamente nuestra riqueza. Si en el sector de la construcción la mayor parte son hombres es por la mayor fuerza física, si en labores de recursos humanos gran parte son mujeres será por su perspicacia. En definitiva, imponer que se tengan que establecer unas cuotas de contratación por sexos implica dos cuestiones:
La primera de ellas que se atenta contra el artículo 38 de la Constitución, aquel que menciona la libertad de empresa y que, por tanto, se ve anulada a la hora de acceder al factor productivo por excelencia, el factor trabajo.
La segunda cuestión, y además verdaderamente paradójica, se refiere a que, si bien una medida de cuotas tiende a incrementar el número de mujeres trabajando lo que realmente consigue es justamente favorecer la discriminación por razón de sexo, contratando a una persona o a otra atendiendo al sexo de las mismas.
Es absurdo exigir que en las juntas de administración tenga que haber paridad, lo lógico es pensar que en esa junta deben estar todos aquellos más capacitados, sean hombres o mujeres. Es absurdo exigir que en las plantillas deba haber paridad, atended a lo paradójico que acontecería en la industria conservera.
"lo lógico es pensar que en esa junta deben estar todos aquellos más capacitados, sean hombres o mujeres."
Totalmente de acuerdo, deberían estar los más capacitados, sean de un sexo o de otro. El problema es que la proporción de hombres en las juntas de administración de las empresas privadas es desproporcionada (valga la redundancia).
Así que o asumes que las mujeres están menos capacitadas que los hombres para la dirección de empresas (algo que no estoy dispuesto a asumir) o reconoces que lo arriba mencionado no se dá, ni se dará nunca de forma natural.
Las políticas de paridad son un mal pero necesario.
Cuando viene un fontanero a tu casa, no le puedes pagar menos de 50 euros, y quizás el trabajo le llevó 30 minutos. Cuando la que viene es una asistenta del hogar, por 50 euros tiene que echar 4 horas de trabajo.
Cierto que ambos trabajos requieren una preparación distinta, pero la gran diferencia de lo que cobra uno y otro es por el sexo. Las tareas que realiza una mujer (o que prefiere hacer una mujer) han estado siempre infravaloradas, quizá porque quien manejó históricamente el dinero fue el hombre, que era el que traía el dinero a casa, y un hombre no valora el trabajo que hace una mujer en la misma medida en que lo hacen ellas.
A mí, por ejemplo, me parece tiempo perdido limpiar de polvo la casa cada dos o tres días.
Quizá también por eso el barbero es más barato que la peluquería-esteticien.
En esto pienso como Miguel, que aunque todos estemos capacitados para hacer cualquier trabajo, hay algunos para los que están más capacitados los hombres y otros las mujeres. Lo que ocurre es que el salario sigue siendo muy machista, y remunera mejor el trabajo masculino. (Por cierto, aunque tengas un consejo de administración con los mejores hombres, si no hay mujeres o están muy en minoría, las decisiones que tome dicho consejo serán siempre incompletas)
Tremen, no puedes pedirle a una empresa, que sólo mira su ombligo, que premie a las mujeres por ausentarse del trabajo cinco o seis meses, por mucha labor social que represente. Si esta labor es importante y justifica la ausencia en el trabajo, debe decidirlo la sociedad civil, y proteger a la trabajadora mediante el estado de derecho. Es decir, que una baja maternal (o paternal) no suponga un coste para la empresa, ni una pérdida de ingresos ni de derechos para el trabajador. Para ello se necesita un estado fuerte, con presupuestos suficientes, que responda a la voluntad popular.
En ningun momento hablo de cuotas o de una paridad en un sector concreto. Es cierto que menciono la construcción solo para constatar que el despido está afectando fundamentalmente al hombre. Pero de ahí no pido unas coutas paritarias en todos los trabajos. De lo que hablo y creo que no me he expresado bien es que si la tasa femenina de paro es superior a la masculina habrá que emplear políticas de discriminación positiva para la mujer, porque esta cuenta con un hándicap. Y es que cuando se le entrevista, estando en igualdad de condiciones con un hombre, el hombre sale normalmente ganando por una mera cuestión reproductora. Las mujeres pueden quedarse embarazadas, los hombres no y eso, sin ningun tipo de medida compensadora supone un handicap negativo para la mujer.
Lo que planteo esencialmente no son cuotas sino medidas de discriminacion positiva que (al menos para mi) no es lo mismo. Con una cuota fuerzas la igualdad. Con una deducción fiscal discriminatoria en favor de la mujer pones al empresario en una tesitura mayor y a la mujer en una condición más igualitaria.
En definitiva, lo que planteo es que el empresario a la hora de dedicir, no tenga motivos para decidir en función del sexo. De ahí habría que ir baremando cuanto cuesta compensar el coste que para una empresa pueda suponer contratar a una mujer (que se puede quedar embarazada) frente a un hombre y aplicar la reducción impositiva correspondiente.
De hecho creo que ya se hace al igual que con los minusválidos.
La decisión final sigue correspondiendo al empresario.
No pido en definitiva forzar la igualdad sino inducirla.
"lo que planteo es que el empresario a la hora de dedicir, no tenga motivos para decidir en función del sexo. De ahí habría que ir baremando cuanto cuesta compensar el coste que para una empresa pueda suponer contratar a una mujer (que se puede quedar embarazada) frente a un hombre y aplicar la reducción impositiva correspondiente."
Eso no funciona y los hechos me remito. Ese tipo de políticas han existido desde hace mucho tiempo, sin mayor exito. El problema es que, por muchas subvenciones que le des a un empresario, el hecho inherente es que si una mujer se queda embarazada significa que tendrá que buscarle un/una subtituto/a e incluso adaptarle el puesto, con el consiguiente quebradero de cabeza que eso lleva. No es cuestión de dinero, sino de efuerzo y dedicación. Esfuerzo y dedicación que un hombre no necesita.
Si, ya sé, los hombres también se ponen enfermos, tienen hijos y necesitan sustitución. Pero, todas esas cosas son equiparables a la mujer. En la mente de un empresario hay un trabajador que en algún momento PUEDE necesitar algún tipo de atención y otro que no necesitará NUNCA esa atención. No importa cuanto le pagues por uno u otro, la diferencia siempre estará ahí.
Y en puesto directivos está el problema de las relaciones sociales. Cuando una mayoría de directivos hombres decide elegir a un colega prefiere a un hombre; no por temas de embarazo, no por temas de dinero o capacidad sino porque consideran que con un hombre podrán soliciarse mejor: podrán hacer ciertas bromas, alusiones, tener ciertas actitudes,... estar más "relajados" en definitiva. Desde su punto de vista, un mujer en la junta directiva es una fuente de "tensión". Creen que tienen que medir cada palabra para no hacer nada para ofenderla o molestarla.
Es la típica actitud de un sujeto del "mainstream" con la clase marginada. Entra un negro en un bar y como no quieres mostrarte racista, no sabes si mirarlo mucho o no mirarlo. El hecho de que te lo tengas que plantear es lo que provoca el conflicto.
Suena bastardo pero es así.
Por tanto, si una mujer quiere superar todas las limitaciones anteriores necesita estar mucho más preparada que un hombre y eso choca con vuestra idealización:
"lo lógico es pensar que en esa junta deben estar todos aquellos más capacitados, sean hombres o mujeres."
No sé si lo de las cuotas es bueno o malo, lo que sí sé es que el problema no se va a arreglar sólo.
"Hay trabajos que las mujeres no eligen", mas bien yo diría que hay trabajos para los cuales no son elegidas, ¿te imaginas al típico capataz de construcción contratando a una obrera? ¿El cachondeo padre de los compañeros? Me parece altamente improbable que ninguna mujer haya optado al puesto de obrero porque no le guste. Posiblemente haya habido muchas candidatas pero el carácter machista de los patronos lo ha impedido. Vamos al caso contrario, un "señor de la limpieza" vamos, me imagino yo que los que quieran emplear a personal domestico para que les planche, limpie, etc lo primero que piensan es en una mujer. Vuelvo al carácter machista de la sociedad.
"Somos diferentes y he ahí justamente nuestra riqueza. Si en el sector de la construcción la mayor parte son hombres es por la mayor fuerza física, si en labores de recursos humanos gran parte son mujeres será por su perspicacia." Difiero, he visto mujeres fuertes que te dan un bofetón de vuelta y media, y hombres enclenques que se caen de solo soplarles. Es una cuestión de resistencia, y una mujer es perfectamente capaz de hacer el mismo trabajo del hombre en la construcción, simplemente no esta en el sector porque no se la acepta. Hay aparejadoras que tienen que luchar día a día porque se las tome en serio porque una mujer a pie de obra no es normal. Y respecto a la perspicacia esta igual de presente entre los hombres y las mujeres.
Admitámoslo, hay un tabú social muy fuerte respecto a la idea de la mujer en determinados puestos. E ídem con los hombres en otros. Nunca nos haremos a la idea de hombres "secretaria"/"chacha"/"costurera" porque son trabajos de mujeres, es decir, mariconadas. Ídem con las mujeres obreras, informáticas, aparejadoras o banqueras. Si han llegado a esos puestos o son marimachos o son unas brujas.
Si ahora mismo en algunas carreras la presencia predominante es la masculina, es simplemente por una pura cuestión demográfica. Hace cuarenta años encontrarse una mujer estudiando ciencias empresariales o medicina era algo impensable, puesto que era una carrera de hombres. Las mujeres solo querían estudiar magisterio y ser maestras. Ídem pasa ahora con carreras técnicas como informática, arquitectura o similares. Si se sacan estos títulos es para luego ser secretarias de alguien con conocimientos de.
Respecto a la tan criticada "labor social reproductora" de las mujeres, esta claro que no se tiene en cuenta que si las mujeres renunciaran a esa parte indispensable de su naturaleza, entonces la población de nuestro país caería en picado. Debería dejar de asumirse la posibilidad de embarazo como un handicap porque la mujer puede ausentarse varios meses del trabajo si decide tomar esa decisión. Debería tomarse como una ventaja, puesto que el empresario puede prever con antelación esa baja y suplir el puesto, al contrario que cualquier baja por accidente laboral. Por ejemplo un accidente grave de coche donde las “estadísticas” y la opinión social nos dicen que los hombres son mas imprudentes y se matan mas. Por esa regla de tres no contrates a un hombre. Es un loco suicida.
No se si debería haber cuotas, pero esta claro que las mujeres todavía tienen un largo camino por recorrer y muchas barreras por superar.
Pienso lo mismo que anónimo. Recuerdo que un profesor de historia nos comentó una vez (a propósito de este tema) que cuando se inventó la máquina de escribir en inglaterra hubo un gran debate acerca de si la mujer era capaz o no de poder utilizarla.
Lo que comentais me recuerda a lo mismo visto desde otro punto de vista. Automáticamente dais por hecho que si la mujer no está presente en determinados trabajos es porque no quiere. Cuando lo cierto es que muy a menudo las mujeres se echan atrás respecto a este tipo de trabajos (tradicionalmente masculinos) precisamente por esa imagen preconcebida. Al fin y al cabo la necesidad económica puede hacer trabajar a cualquiera en cualquier puesto.
Si no hay más mujeres en la construccion puede que no sea por su fuerza física o porque no quieran, simplemente puede que sea por los prejuicios que todavía existen en este tipo de tareas (lo mismo que para el hombre y el trabajo de secretaria)
Alex, si yo hablo esencialmente de los incentivos economicos es precisamente porque soy economista. Claro que existiran más medidas para afrontar estas discriminaciones, pero no desdeñes el poder del incentivo economico. Este es uno más de las muchas cosas que se pueden emprender a favor de la igualdad.
Seguramente, como otras muchas cosas, es una cuestión básicamente de educacion. Si a los niños les seguimos dando playmobils obreros y a las niñas muñecas barbies se seguirá perpetuando esa imagen del obrero y la chacha.
Respecto a que las mujeres no eligen determinados trabajos estoy de acuerdo con anónimo que muchas veces existen presiones que desaniman a esas mujeres para que no accedan al puesto de trabajo. No es que no los elijan, es que no les permiten elegirlos. Es decir, hace un par de meses en Cuatro hablaron de las mujeres camioneras y de sus dificultades para ser contratadas y para ser aceptadas entre sus iguales. En ese programa se veía a una mujer llamando para pedir trabajo y los empresarios llegaban a preguntar si estaba ella pidiendo el trabajo por su marido. Por otro lado, nos metemos en la construcción y mirad, conociendo lo burros que pueden llegar a ser con sus "piropos" los trabajadores de la construcción ¿Os podéis imaginar a una mujer joven con una figura decente en pleno agosto a la una de la tarde en camiseta, con el mono por la cintura, acalorada, sucia de la obra y sudorosa? Huelo una montaña de demandas por acoso ¿no lo véis así también? No me extraña que no quieran meterse a albañilas.
Lo que no entiendo y no voy a entender es cómo muchas de las carreras técnicas y/o científicas tienen semejante desproporción. Lo de informática es desesperante (hablo con las hormonas masculinas, por supuesto), pero es que también se pueden hablar de Caminos, Matemáticas, Física (en estas dos no estoy 100% seguro, lo admito), Ingeniería Industrial, etc. Y la disparidad no sólo se queda en las aulas: Por ejemplo, echad un vistazo a la clasificación de la FIDE (federación internacional de Ajedrez) y veréis que la mujer que más arriba está es Judit Polgar, puesto 36. Con todo esto quiero decir que es extremadamente extraño que determinados aspectos de pensamiento humano tengan tan poca representación femenina mientras que en otros abunda. ¿es machismo, una cuestión demográfica que se arreglará con el tiempo o sencillamente hay diferencias que nos alcanzan incluso ahí?
Y respecto a lo de imponer o no una paridad, yo estoy a favor de favorecer las condiciones para que la presencia femenina se equipare a la masculina, tanto en número como en calidad, y entonces retirar esa discriminación positiva. Con lo que estoy verdaderamente en contra es imponer una paridad en la vida, impidiendo que personas competentes accedan a puestos que podrían desempeñar mejor solamente porque son del sexo equivocado. Paridad ni siquiera existe en el gobierno propiamente dicho, porque aunque hay más ministras que ministros, echad un vistazo a las carteras verdaderamente importantes (interior, industria, hacienda, exteriores, sanidad...) y veréis que están ocupados por varones. La única que se sale de la norma es la ministra de fomento.
Por cierto, he encontrado unos artículos muy interesantes siguiendo esta polémica en la página web de educaweb.com. Os dejo unas cuantas direcciones:
Las diferencias de género en la elección de estudios y la profesión.
http://www.educaweb.com/noticia/2008/11/17/diferencias-genero-elegir-estudios-profesiones-212861.html
Carreras y hombre y carreras de mujeres ¿avala la ciencia esta diferenciación?
http://www.educaweb.com/noticia/2008/11/17/carreras-hombres-mujeres-13308.html
Hombres y mujeres en las aulas universitarias: realidad y utopía.
http://www.educaweb.com/noticia/2008/11/17/mujeres-hombres-aulas-universitarias-realidad-utopia-212837.html
Género y deporte ¿Por qué existe la tendencia de asociarlo al hombre?
http://www.educaweb.com/noticia/2008/11/17/genero-deporte-212833.html
Quizá sea porque debido a la crisis económica que padecemos hay mujeres con tales cargas familiares que les impiden escoger los puestos de trabajo mejor remunerados...
un saludo.
Publicar un comentario en la entrada